JOSÉ VICENTE SALA

 

Nació en Oliva (Valencia) en 1973.

En 2001 gana el Premio Eladio Cabañero con el libro “Diario de retorno” y en 2005 es accésit del Premio Jaime Gil de Biedma con el libro “Ciclo austral”. En 2008 obtiene el Premi Joan Climent. Ha colaborado en diversos y medios y lleva la sección de crítica literaria del periódico Crónica de Oliva.

 

 VIA SALARIA

Los caminos de Roma

llevan al espejismo

tenaz de tus lunares.

Y pago con la sal de mis palabras

tu trabajo, que no es más que quererme.

Perdóname la vida y los silencios.

Abrázame al cruzar

los puentes sobre el Tïber cada noche.

Y dame sol cuando la sombra ciegue

mi camino, que yo te daré luna

para vestir de plata ese momento

en que el mundo se calla

y se ríen las fuentes.

 

RESPUESTA A UN CUESTIONARIO

No, señora, no escribo

porque mi infancia fuese

edulcorada y triste,

ni devoré El Quijote a los seis años:

a esa edad, mayormente,

jugaba a los médicos; lo aprendido

me sirvió algo más tarde

ahora soy un experto

en pesos y medidas

y en volúmenes, claro.

Se equivoca de nuevo,

la gloria es siempre casta

y baja en calorías

y la posteridad esa que nombra

tiene un defecto enorme:

si llega, llega tarde.

El mañana, señora,

es un hoy con maletas.

Como escribió Juan Gelman

a este oficio me obligan los dolores ajenos.

"Gotán y otras cuestiones"

es el libro de Gelman.

Gotán, Gotán. Gotán. Tango.

Eso es todo, señora,

si la vida es un tango

que alguien pésimo canta

pero en eso y en todo,

no lo incluya, suplico,

lo importante es bailar.

 

RECUERDA

Sí, yo tuve un amor

y creí en la palabra

y en el cuerpo y en noches

que se unían, eterna oscuridad,

para darle al placer

trascendencia y amparo.

Sí, yo quise, quisimos

invocar la verdad más absoluta

y dejar que el engaño

se engañase a sí mismo.

Y supimos tú y yo

que vencer es que los demás olviden

y perder es confiar en el mañana

y en las voces que saben

lo que realmente somos.

Sí, yo tuve un amor

o creí que me tuvo.

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